domingo, 29 de abril de 2012

Capítulo doce.

-Hace unos años, exactamente el 24 de diciembre de 1991, nació, como sabeis, Louis. - comenzó Jay - Al año de nacer, intentamos tener otro bebé, para así darle un hermanito o hermanita a Lou, pero no me quedaba embarazada. Después de intentarlo un par de veces desistimos. Al cabo de cuatro años, cuando Lou tenía cinco, decidimos volver a intentarlo. Esta vez si me quedé embarazada. Cuando se lo dijimos a Louis se puso super contento, decía que tenía ganas de tener una hermanita para poder jugar. A los nueve meses, tuve a una preciosa niña, de ojos azules, con el pelo color avellana. Las enfermeras me las pusieron en mis brazos, y la niña, miraba el mundo con esos hermosos y grandes ojos. Cuando me llevaron a mi habitación del hospital llegó Louis corriendo, pidiendome que le diera al bebé, que él era muy mayor - los ojos de Jay, se iluminaron, y miraban a un pasado, lleno de felicidad - se la dí, y éste empezó a cantarle, una canción que yo nunca había oido. Era algo como: "Although you feel alone, you never will be..."
-"...Because I will always be with you, beside you."- dije yo. Todas las miradas se clavaron en mí. Joannah continuó su relato, no sin un cierto asombro en la mirada.
- Y así pasaron dos meses, en los cuales, para que el bebé, al cual llamamos Catherine, solo paraba de llorar cuando Louis le cantaba esa canción. Un dia, ibamos dando una paseo por la plaza, y empezó a llover, con fuerza, no cesaba de llover, y nos resguardamos en un café del centro del pueblo. Allí había una anciana, la cual no me dió un buen presentimiento desde que entramos. Nos dijo que si podia verte, que le encantaban los niños. Yo le dije que si, que claro. Te cogió en brazos, y te pegó mucho a ella, te susurró algo en el oido, algo que no pude escuchar y clavó sus ojos azules en los tuyos, mirandote fijamente. Me inquieté, esa mujer daba miedo. Le dije que ya nos ibamos, y te puso en tu cochecito, no sin antes clavarte los ojos fijamente.Cuando nos dirigiamos a casa, ya había parado de llover. Al cabo de una semana, estabamos Louis, tú y yo, en un centro comercial. De repente Lou vio una tienda de chuches, y corrió hacia allí, yo fui detrás de él. Al volver a donde habiamos dejado el cochecito ya no estabas. - Las lágrimas caian por sus mejillas- Fueron solo dos minutos, solo dos.
Lottie se levantó y fue a darle un abrazo, al igual que Felicity.
- Cuando llegé a casa, lo primero que hice fue llamar a la policía, y luego a tu padre. No te encontraron. Era como si hubieras desaparecido. Estuvieron tres años buscandote. Pero no te encontraron. Louis nos preguntaba por ti, y no sabiamos que decirle. Cuando fué creciendo se fué hechando la culpa de que tú no estubieras. Pero nosotros le deciamos qeu no, y es que no es su culpa, tenía cinco años. Con el tiempo lo ha ido asimilando. El caso sigue abierto. Nunca más volvimos ha hablar del tema, y Louis no volvió a preguntar por tí. Ni tampoco volvió a cantar esa canción.
Entonces, como un acto involuntario me levanté, y la abracé fuerte, fuerte. Las lagrimas caian como torrentes por mis mejillas no podia parar, por fin estaba al lado de mi madre. Estaba feliz.
- Pues, entonces - dije separandome un poco.- Hola, mamá.
Nos fundimos todas en una gran abrazo, todas, Felicity, Lottie, Jacky, mi madre y yo.
-Bueno, Lottie, enseñale su habitación.- Dijo Jay.
- ¿Como que mi habitación?
- No pensarás que vas a dormir en el suelo.- Dijo Lottie riendose. Me condució escaleras arriba, y legamos a una puerta, al final del pasillo. Parecia que llevaba mucho tiempo cerrada. La abrimos y Lottie y yo, nos introdujimos dentro. Era una habitacion sencilla. Las paredes eran de color rosa palo al igual que el techo. Al fondo, pegada a la pared, había una cama, con un edredón rosa fucsia y un montón de peluches encima. A su lado, un escritorio, con un lapicero encima, y su correspondiente silla. Al lado del cabecero de la cama, una pequeña mesita de noche, con una lámpara y una foto. Me acerqué a mirarla. En ella saliamos Louis y yo.
- Me encanta.- dije mirando a Lottie.
- Me alegro, Catherine.- dijo sonriendo.- Osea, que tú eres mi hermana, ¿no?
- Eso parece.- reimos las dos.- Y bueno, ¿que hacemos?
- ¿Que te parece si nos vamos de compras?
- Perfecto.
Y así pasó un mes, en el cual Jaqueline y Lottie se habían convertido en mis mejores amigas. Todos los días hablaba con Vienna y Susan. Las hechaba de menos. Decían que iban a venir en Septiembre. Estabamos a 2 de Julio. Vaya mierda. Pero en todo este tiempo, me lo había pasado en grande.
Dentro de una semana llegaba Louis, ya que la gira se habia alargado unas dos semanas más. Estaba nerviosa. Pero bueno, tendría que relajarme, si no parecería una fan loca. Y no, no y no. En ese momentó entró Lottie a mi habitación. 
- Cathy, ha llamado Jaqueline para i a dar una vuelta. ¿vienes?
- Claro. -dije, cojiendo mi movil y saliendo de la habitación. 
Asi pasaron tres dias más, en los cuales, saliamos todas las tardes a dar una vuelta por Doncaster.
Una mañana , me estaba vistiendo, ya que había quedado con Jaqueline, y no encontraba mis pantalones preferidos. Bajé las escaleras llamando a mi madre, me resultaba raro llamarla así, pero no le puedo hacer nada. Entré a la cocina. 
- Mamá, has visto mis pantalones vaqu......-.
- Mamá, ¿quién es?.- no podía creer quien había allí.










domingo, 22 de abril de 2012

People in the world. Solo deciros que he hecho otro blog, con otra novela. Y no, no voy a dejar esta, es solo que me vino la inspiración para otra. Siento mucho la tardanza, pero es que por los estudios y tal, pues no puedo escribir. Pero el capitulo doce, está casi terminado, espero que os guste. El otro blog es este: http://unbesovalemasquemilmiradas.blogspot.com.es/

domingo, 1 de abril de 2012

Capítulo once.

-Lottie, abre la puerta!.-Gritaron desde el interior.
-YA VOY!.-Dijieron.
De repente la puerta se abrió, y tras ella, apareció una chica. Tendría una año menos que nosotras. Su pelo era largo, rubio, y tenía unos enormes ojos azules grisaceos.
-Hola, Jackie.-Dijo, cosa que me sorprendió.- Cuanto tiempo.- Dijo dándole dos besos. Jacky conocía a mis "padres". ¿Por qué no me dijo nada?.- ¿Que quereis.?
-¿Está tu madre?- Dijo Jaqueline.
-Si, claro, pasad.-Dijo, apartándose.
Nos condució dentro de la casa, por un ancho pasillo. De las paredes colgaban fotos. Me paré a mirar una. En ella salía Lottie, más pequeña,y los que suponía que eran, su madre, con un bebe en brazos, su padre, su hermana, y su hermano, con otro bebé en brazos. La cara de su hermano me sonaba, demasiado. Y de repenté, me acordé. Ya sabía quien era. Ya sabía por qué Lottie me sonaba. ¿A qué directioner no le sonará el nombre de Lottie? Lottie Tomlinson. Hermana pequeña de Louis Tomlinson, uno de mis ídolos, una de las cinco partes de mi corazón. Pero, entonces, si supuestamente esta es la casa de mis padres biológicos, y, en ella, vive Louis Tomlinson, significa que...
- No. No puede ser verdad.-Dije. No me lo creía.- ¿No nos hemos equivocado?.-Le pregunté a Jackie, susurrando para que Lottie no nos escuchara.
-No,- dijo ella. Demasiado tranquila.
-¿Tu lo sabías?- Dije, sorprendida.- Bueno, claro que lo sabías. ¿Porqué no me lo dijiste?
-Quería darte una sorpresa.-Djo sonriendo, pero con cierto temor en los ojos. No me podía enfadar con ella.- Sorpresa!.- Dijo, dudando.
- Una sorpresa, ¡tú lo que quieres es matarme de un infarto! Tía, que estoy en la casa de uno de mis ídolos.-dije, intentando no gritar de la emoción.
-Sí, y a lo mejor eres su hermana.-dijo.
-Si, también. Pero yo creo que la policía se ha equivocado, ¿como voy ha ser yo hermana de Louis Tomlinson? Si ni nos parecemos.
-¿Que no os pareceis? Teneis los dos los mismos ojos azules. Cathy, ¿por qué no quieres pensar eso.?
-Porque no quiero hacerme ilusiones, de haber encontrado a mis padres, y que todo después sea mentira, que ellos no sean mis padres. No quiero sufrir. ¿Seguro que es aquí?
-Sí, he venido aquí un millón de veces, me conozco la dirección de memoria.
-Puede que aquí vivieran otras personas antes de los Tomlinson.
-No. Que yo recuerde, aquí siempre han vivido los Tomlinson.
-Bueno,  que sea lo que Dios quiera.-Dije, para mí.
Jaqueline me miró sonriendo. Habiamos llegado al salón. En él había una mujer, sentada en un sofá jugando con una niña de unos 4 o 5 años, y en el suelo, otra, gemela, jugando con una barbie. -
-Mamá, mira quién es.- Dijo Lottie entrando.
-Jaqueline, cuanto tiempo amor. Que grande y qué guapa te has puesto.-Dijo, dándole dos besos en las mejillas.
- Tu también estás muy guapa, Joannah. ¿Como estás?
-Muy bien, gracias. ¿Y tus padres?
-Muy bien, ahí van..-Dijo Jacky sonriendo.
-Me alegro mucho.
Durante esta pequeña conversación, yo me hayaba detrás de Jaqueline, un poco escondida.
-¿Quien es tu amiga?
-Ah, Jay, por eso hemos venido.-dijo Jacky, echándose a una lado.- tenemos que contarte una cosa, -dijo Jaqueline mirando a las gemelas, cosa que Jay pilló al instante.
-Felicity!-Gritó Joannah. Entonces entró al salón una niña de unos doce años, más o menos.- Llevate junto a Lottie a las gemelas. Acuestalas, que duerman la siesta, que ya es su hora.
-Vale mamá.- Dijo Lottie.
-Si quereis después podeis venir, - les dijo Jackie.- os vais a enterar tarde o temprano.
Cuando Lottie y Felicity regresaron después de haber acostados a las pequeñas, nos sentamos en un sofá.
-Bien, y no os voy a contar nada. Que os lo cuente ella. Es su historia.- Dijo Jacky. Acto seguido todas las miradas se posaron en mi.
- Ho-hola.- dije yo, sonriendo.- Mi nombre es Catherine .- dije. Los ojos de Joannah centellearon.
-Catherine. -susurró.
Entonces les relaté mi historia toda, absolutamente toda. Les conté todo sobre mi. Mis miedos, mis dudas, mis manias. Todo. Mi despedida de mis amigas, la firma de discos de los chicos.  Cuando llegé aquí. Mi conversación con los inspectores. Y mis investigaciones. Las mentiras de mis padres.
- Y , por eso, estoy aquí, intentando encontrar a la madre de la que un dia me separaron. -dije. Notaba mis ojos húmedos, pero también me notaba liberada.  A lo mejor no era mi madre, pero  ya lo había soltado todo. No perdia nada intentandolo, la suerte estaba hechada. A lo mejor tendría que empezar de cero. Volver a España. Pero un bonito recuerdo me quedaría, de como intenté perseguir mis sueños, mi sueño de estar junto a mi verdadera familia. Recorrí con la mirada sus rostros, todos ellos con los ojos humedecidos. Mi mirada se posó en los ojos azules de Jay, estaban cristalinos. Entonces, cuando toda esperanza se perdió, cuando ya me iba  a levantar para irme e intentar olvidar todo esto, volver a España y hacer como si esto no hubiera pasado, Joannah habló. Y nos contó una historia, que ni Lottie ni Felicity, habían escuchado nunca.